Hace justo un año, el Museo se vestía de gala para celebrar la inauguración de la nueva propuesta museística, tras dos años cerrado al público (o abierto parcialmente en algunos momentos) a causa de las obras de reforma y mejora. En este año han pasado por nuestras salas cerca de 10.000 personas, visitantes que se han emocionado, han compartido nuestro sentimiento y han comprendido un poco mejor por qué la Semana Santa de Cuenca es nuestra celebración más importante.
“En este primer año desde la remodelación, el Museo ha tenido una gran acogida, tanto entre los nazarenos de Cuenca como entre personas que quizá no son tan cercanas a la Semana Santa. El registro de visitas es superior al de otros años durante el mismo periodo y además han sido 12 meses sin incidencias técnicas ni de ningún tipo. Estamos muy satisfechos y trabajando para seguir en la misma línea”, ha dicho el presidente de la Junta de Cofradías y del Patronato de la Fundación del Museo de Semana Santa, Jorge Sánchez Albendea, en su balance con motivo de este primer aniversario de la reapertura del Museo, tras su reconfiguración integral y actualización del contenido expositivo.
En cuanto a los visitantes, el grupo más numeroso es el representado por la comunidad nazarena, seguido de cerca por otros perfiles no tan vinculados a la Semana Santa o a la propia Cuenca, así como por turistas del resto de España, especialmente quienes vienen a la ciudad en busca de oferta turística cultural y religiosa.
“El dinamismo del Museo, que se pueda interactuar en muchas de las salas, como en Somos Nazarenos con la parte de las andas en las que te puedes sentir bancero por unos momentos, y la sala Aprende Jugando con el Certificado Nazareno, son algunas de las cosas que más están gustando”, explica Sánchez Albendea. Sin olvidar “la emoción que transmite la narrativa del Museo. Mucha gente sale muy emocionada y así nos lo transmiten, incluso gente que no es especialmente cercana a la fe católica o a la Semana Santa de Cuenca, a la que muchos de los visitantes han conocido por el Museo”, detalla el presidente. En este sentido, la sala Dentro de la Semana Santa es la que se lleva el protagonismo: “La gente sale conmovida”, reconoce el presidente.
Otro de los objetivos era estimular la revisita del nazareno, algo que en este año también se ha conseguido. “Desde el principio buscábamos que el nazareno se sintiera identificado con su Museo y que quisiera volver, que no fuera cosa de una sola visita. Sabemos que mucha gente vuelve, no solo para traer a amigos o familiares que aún no lo han visto, sino para volver a disfrutarlo ellos. Eso es algo que nos llena de orgullo”, afirma.
El programa de exposiciones temporales ha tenido también mucho que ver en esas revisitas al Museo. Desde el Patronato se ha planteado un programa que vuelve a combinar muestras de hermandades y más centradas en la temática nazarena con la apertura de la sala de exposiciones a los artistas de la ciudad – filosofía que se mantiene desde la apertura del Museo en mayo de 2007 – y el desarrollo de actividades como el Rastrillo Nazareno, la Ruta de los Belenes o el Mercado navideño de dulces de convento. “Nuestra idea es que la sala de exposiciones temporales sea un espacio abierto a la ciudad, como lo ha sido siempre. Y a eso le sumamos la pantalla de la Sala Cuenca, Ciudad Nazarena, en la que estamos haciendo las inauguraciones y que es un lujo, porque permite complementarlas audiovisualmente y bajo la mirada de la pieza extraordinaria que es el Cristo de Marfil”.
El presidente ha querido destacar también que han sido 12 meses de buen funcionamiento del Museo en todos los sentidos, especialmente en el técnico: “Hemos tenido un año sin incidencias, que es algo que con el anterior Museo nos ha dado muchos quebraderos de cabeza y que queríamos solucionar también con la reforma”. En suma, un año en el que la realidad ha superado a las expectativas y que marca el camino por el que seguir trabajando.
Referente e inspiración para otras Semana Santas
Al igual que ya sucedió con la primera apertura, la remodelación del Museo ha vuelto a colocarlo como referente museístico e inspiración para otras Semana Santas. A lo largo de este año han sido varias las juntas directivas de Semana Santas de España que han pasado por el Museo expresamente para inspirarse y sacar adelante sus propios proyectos.
“Destacamos, por ejemplo, las visitas de Murcia y de Ciudad Real”, cuenta el presidente. Ambas directivas “se fueron impresionadas por lo que vieron. Hicimos con ellas una visita muy exhaustiva al Museo, explicándoles los pormenores del proyecto. Tomaron nota de todo, para después estudiar cómo adaptarlo a sus ciudades y a su propio estilo de Semana Santa.